Lo que aprendí y la estrategia que aplique llevando una cuenta de 22K a más de 58K seguidores

Cuando trabajas todos los días en redes sociales es muy fácil empezar a medir absolutamente todo en números. Cuántas views consiguió un reel, cuánto aumentó el alcance, cuántos seguidores llegaron esta semana o por qué una publicación funcionó mejor que otra. Obviamente son datos que miro y que forman parte de mi trabajo, pero después de varios años desarrollando estrategias de contenido entendí que hay algo que no aparece tan fácilmente en Insights: qué tan interesante se está volviendo una marca para las personas.

Viaja Más ha sido uno de los proyectos que más me ha permitido comprobarlo. Cuando comenzamos a trabajar su crecimiento desde una estrategia mucho más definida, la cuenta estaba alrededor de los 22.000 seguidores y hoy supera los 58.000, un crecimiento construido de manera orgánica. Eso representa más de 36.000 nuevos seguidores y aproximadamente un 164% de crecimiento frente al punto inicial. El número es importante, pero lo que realmente me interesa de este caso es todo lo que tuvimos que entender para llegar hasta ahí.

El reto nunca fue simplemente conseguir seguidores

Viajes es una categoría increíble para trabajar visualmente, pero precisamente por eso también es muy competitiva. Todas las cuentas pueden mostrar playas, hoteles, aviones, atardeceres y destinos espectaculares. Tener una imagen bonita dejó de ser suficiente hace mucho tiempo.

Entonces empezamos a cambiar la pregunta. En lugar de pensar únicamente “¿cómo mostramos este destino?”, comenzamos a preguntarnos “¿cómo hacemos que alguien se imagine viviéndolo?”. Ese cambio terminó influyendo en gran parte de la estrategia porque dejamos de mostrar solamente lugares y empezamos a construir contenido alrededor de las sensaciones, expectativas y experiencias que existen detrás de viajar.

No queríamos que una persona simplemente pensara “qué lugar tan bonito”. Queríamos acercarnos más a ese “yo quiero estar ahí”.

Eso nos llevó a trabajar diferentes territorios de contenido y a dejar de pensar la parrilla como una lista de publicaciones independientes. Podíamos tener inspiración, entretenimiento, experiencias, recomendaciones, destinos y contenido comercial, pero todo debía sentirse parte de la misma marca. Para mí, ahí empieza una estrategia de contenido de verdad: cuando no necesitas inventar desde cero qué publicar cada semana porque existe un universo suficientemente claro desde donde crear.

Crear contenido fue importante, pero aprender a leerlo fue todavía más

Una de las partes que más disfruto del social media es que la audiencia constantemente te está dando información. Cada publicación es también una oportunidad para entender qué llama su atención, qué comparte, qué guarda, qué comenta y qué la lleva a entrar al perfil.

Por eso, con Viaja Más no nos quedamos únicamente mirando visualizaciones. Empezamos a identificar patrones: qué temas generaban más conversación, qué tipos de hooks conseguían detener a la audiencia, qué contenidos eran más compartibles y cuáles realmente tenían capacidad de convertir alcance en comunidad.

Eso también me enseñó a no enamorarme demasiado de una publicación viral. Un reel puede tener muchísimo alcance y ser excelente para descubrimiento, pero eso no significa que debamos convertir toda la estrategia en veinte versiones del mismo reel. Me interesa mucho más entender qué hizo que funcionara y tomar ese aprendizaje para crear algo nuevo.

Ahí es donde para mí se encuentran creatividad y análisis. Hay intuición al desarrollar contenido, pero después necesitamos datos que nos ayuden a tomar mejores decisiones. Publicamos, observamos, aprendemos, ajustamos y volvemos a crear. La estrategia nunca está completamente terminada porque también evoluciona con la audiencia.

Las tendencias funcionan mejor cuando la marca no depende de ellas

También he aprendido a utilizar las tendencias de una forma diferente. Claro que las observo y las utilizo cuando tienen sentido, porque forman parte del lenguaje de las plataformas. Lo que intento evitar es construir una estrategia que dependa completamente de ellas.

Si aparece una tendencia que funciona para Viaja Más, buscamos cómo apropiarnos de ella y llevarla al lenguaje de la marca. Si no encontramos esa conexión, simplemente no tenemos que hacerla. No todo lo viral tiene que convertirse en contenido.

Para mí, esa decisión es importante porque una cuenta puede tener mucho alcance y aun así no construir una identidad. Si elimino el username de una publicación y podría pertenecerle exactamente igual a diez competidores, probablemente todavía tenemos trabajo por hacer.

Quiero que el contenido tenga posibilidades de funcionar, pero también quiero que construya algo cada vez que aparece en pantalla.

Pasar de 22K a 58K es un resultado, no la estrategia

Hoy Viaja Más tiene más de 58.000 seguidores y obviamente me encanta poder mostrar ese crecimiento dentro de mi trabajo. Sin embargo, nunca diría que la estrategia fue “crecer 36.000 seguidores”. Ese fue el resultado de muchas decisiones acumuladas: entender mejor a la audiencia, desarrollar una narrativa, experimentar con formatos, analizar resultados, mantener consistencia y aprender constantemente de lo que estaba sucediendo en la cuenta.

Creo que ese proyecto también cambió bastante mi manera de entender el rol de una Social Media Strategist. No quiero limitarme a llenar un calendario con publicaciones. Me interesa construir sistemas de contenido que puedan evolucionar, generar reconocimiento y crear una relación entre la audiencia y la marca.

Por eso hoy, cuando una marca me dice que quiere crecer en Instagram, mi primera pregunta no es cuántas veces está publicando. Primero quiero entender qué está diciendo, a quién se lo está diciendo y qué razón le está dando a esa persona para volver mañana.

Porque conseguir una visualización puede tomar unos segundos. Construir una comunidad necesita mucho más que eso.

Y si algo me ha enseñado llevar Viaja Más de 22K a más de 58K seguidores orgánicos es precisamente esto: cuando la estrategia, la creatividad y el análisis empiezan a trabajar juntos, el crecimiento deja de sentirse como una persecución constante al algoritmo y empieza a convertirse en la consecuencia de haber construido una marca que la gente realmente quiere seguir.

By. Maria Isabel Yepes

Estrategia de crecimiento orgánico en Instagram para marcas

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